




Dejad de quererme
TITULO ORIGINAL Deux jours à tuer
AÑO
2008
DURACIÓN
85 min.
PAÍS [Francia]
DIRECTOR Jean Becker
GUIÓN Jean Becker, Eric Assous, Jérôme Beaujour (Novela: François d'Épenoux)
MÚSICA Alain Goraguer, Patrick Goraguer
FOTOGRAFÍA Arthur Cloquet
REPARTO Albert Dupontel, Marie-Josée Croze, Pierre Vaneck, Jean Dell
PRODUCTORA ICE3 / Studio Canal / France 2 Cinéma
WEB OFICIAL http://www.deuxjoursatuer-lefilm.com/
GÉNERO Y CRÍTICA
Más información
Drama / SINOPSIS: Antoine, 42 años, publicista, es un hombre de éxito. Está casado con Cécile, es padre de dos hijos, vive en una bonita casa no lejos de París y tiene muy buenas relaciones con los vecinos. Su discreta relación con la guapa Marion no va tan en serio como para perturbar su equilibrada vida. Sin embargo, un día como cualquier otro, su vida cambia. Durante una reunión con un cliente importante, pierde los estribos y, de paso, el proyecto. Su socio le propone que se tome unos días de vacaciones para descansar, pero Antoine está decidido a acabar de una vez por todas y ofrece venderle su parte. De vuelta a casa para el fin de semana, empieza a destruir sistemáticamente lo que ha construido durante años. Ha bastado un fin de semana para que Antoine, un hombre aparentemente sin problemas, destruya toda su vida. ¿La crisis de los cuarenta? ¿Un ataque de locura? (FILMAFFINITY)
----------------------------------------
"La eterna fuerza del melodrama acude al rescate y transforma (y eleva) esta historia, aparentemente tópica (...) llevándola al terreno de la perdurable conmoción." (Jordi Costa: Diario El País)
----------------------------------------
"Cuando aparecen los títulos de crédito (...) es imposible no sentirse conmovido por una extraña sensación de bienestar, la que produce el buen cine incluso cuando nos mete los dedos en los ojos" (Federico Marín Bellón: Diario ABC)
----------------------------------------
Profunda y lograda reflexión sobre la vida y la muerte
En una época en la que las personas se dejan arrastrar por una sociedad materialista que da demasiada importancia a cosas que no la tienen, aparece de nuevo en el panorama cinamatográfico una luz brillante que nos hace pensar en el sentido real de las cosas, en la dirección que deberíamos tomar. Una película que nos hace, aunque a muy pequeña escala y de forma transitoria, reordenar nuestra escala de valores. "Dejad de quererme" es una inteligente historia, bien dirigida y con un guión notable, que en un principio puede recordar a "American Beauty" de Sam Mendes, aunque un giro argumental en el último tramo del metraje hace que la película alcance una dimensión más profunda.
Ciertamente, "Dejad de quererme" es uno de los mejores dramas existenciales que se han estrenado en los últimos años, muy superior a los "Elegy" de Coixet, y demás películas que pretenden alcanzar una trascendencia que acaban por no conseguir. En "Dejad de quererme", Jean Becker se pone el listón bien alto. Jean Becker escribe y dirige, quiere conmovernos con su historia, quiere hacernos pensar, quiere que nos demos cuenta de cómo son las cosas, y lo consigue.
Además, Becker evita caer en esa odiosa pretenciosidad académica en la que suelen tropezar este tipo de películas. Jean Becker pone sobre la mesa una historia que hace hincapié en las cosas sencillas de la vida, con personajes creíbles, y con diálogos costumbristas que huyen de esa pedantería y de ese querer demostrar "que sé mucho".
Mi más sincera enhorabuena por esta película. Es de aquellas que te sorprende en positivo. Por último también especial mención a Albert Dupontel, que hace una interpretación muy correcta y creíble. Su papel es de aquellos que dan al actor la oportunidad de lucirse, y Dupontel no la deja escapar.
Es una lástima que esta película, al menos por Barcelona que es dónde yo vivo, no vaya a estrenarse en los grandes centros comerciales. He ido a verla a un cine de barrio, donde suelen poner películas europeas, más independientes y menos comerciales. Pero me da pena que mucha gente se va a perder esta excelente película porque ni siquiera va a tener la oportunidad de saber de ella. Un punto menos para estos grandes cines, que no paran de vender a la gente mierda vestida de lino y franela, y cuando hay una película que sí merece la pena ver no le dan la promoción que se merece. En una industria que no valora el arte sino el potencial para recaudar dinero, el cine es como la música: para lo bueno tienes que fiarte del boca a boca.
Lobo_Aullante
-----------------------------------------
Decir adiós
La última propuesta del fabuloso Jean Becker, es uno de esos extrañísimos films que se presentan cada temporada casi sin quererlo, sin armar jaleo, de puntillas y con elegancia.
Su arranque, es uno de los mejores que he visto durante mucho tiempo en un cine: Becker se acoge al cinismo y sarcasmo de su protagonista, que derrocha mala baba, y descoloca al espectador con un par de afilados y punzantes diálogos, que hablan al espectador sobre un ser que ha dado por terminado un ciclo, y lo despacha a lo grande, sin medias tintas, queriendo derrochar todo aquello que logró durante años y años de esfuerzo sin cortarse ni medio pelo. A muchos podrá parecerles una introducción brusca, estridente e, incluso, excesivamente cruel, pero deben reconocérsele los méritos de esos primeros minutos al cineasta galo, pues "Deux jours à tuer" deja pendiente de un hilo al espectador por saber que sucederá con esa historia y cuales son los motivos que han impulsado al protagonista a actuar así.
La soberbia interpretación de un Dupontel entonadísimo da un tono de contundencia magnífico a su primer tramo, tanto que durante alguna de sus rotundas aseveraciones a servidor no le quedó otra que encogerse en la butaca y tragar saliva ante tal brutal declaración de intenciones. Y todo eso sin oír la voz real del actor. Ni me lo quiero imaginar en VO.
Tras esos momentos tan aplastantes y sorprendentes, a uno no le queda otra que seguir el camino marcado por Becker y saber que nos deparará la historia de Antoine, ¿un loco? ¿Una persona que quiere romper con todo? ¿Alguien incapaz de decir la verdad?
Grandine
--------------------------------------
Cállese por favor
Supongo que este no es el lugar adecuado para mi consejo, o puede que sí. Desde pequeño he ligado el concepto de cine con el del silencio. El silencio que permite apreciar cada elemento técnico, visual y musical de una película. El silencio que ,en suma, permite disfrutar, aunque solo sea por un momento-el momento en que entras en el cine con la convicción de abandonar el ajetreo rutinario y eternamente ruidoso del día a día- No obstante, ya nada queda esperar de esta sociedad - lamento hablar inductivamente- No es mi sorpresa, el entrar en esta "comentada" fabulosa película, y darme cuenta de que el silencio cinematográfico con el que casi nací se había desvanecido para siempre. Reparto: Un hombre armado de varios botes de granizado y su amiga, o novia, o mujer - o lo que realmente fuera- arrinconada entre una montaña de "cultura" con sus expresas bolsas de la fnac. Guión: Cine 20:20- La citada pareja hace su fulminante ( en cuanto a estridente) entrada en la sala. Cuando alguien habla, exageradamente alto tienes esta primera impresión: Es una persona realmente generosa. Sin embargo, a los pocos segundos de reflexión tienes esta segunda impresión: No a todos nos importa lo que dices asi que por qué tengo que seguir escuchando. La película empieza, y parece que se han callado. ¡Oh iluso de mi!. La conversación prosigue en molestos cuchiceos y leves caricias de enamorados . Tónica constante durante el resto de la película. Solución: Mandar callar o cambiarse de asiento. Resultado: La película para la gente que aún creía en la sociedad - perdón por hablar deductivamente, creo que no todo ser viviente conforma una sociedad por la deficinión que ella implica- ya no es, ni de lejos, la misma. Supongo que este no es el lugar adecuado para mi consejo, o puede que sí. Lo que sí sé, es que el cine va ligado al silencio del mismo modo que hablar supone no escuchar. Lamentablemente la pareja mencionada no escuchó ,por paralelismo con lo citado, la perfecta canción que ilustra la película en su finalización, y en donde el señor Reggiani reproduce lo siguiente: C'est drôle, les cons ça repose/ C'est comme le feuillage au milieu des roses... Asi que ya sabe, si usted habla inecesariamente en un cine, deje de ser el follaje de la canción de Reggiani, y en el caso de no poder dejar de serlo, trate de luchar contra ello el tiempo que dure la película, para dejar a los demás contemplar el perfecto y sublime aroma, tacto y color de las rosas. Con todo, y con los retazos de silencio que pude contar durante el transcurso de la película, puedo decir-espero no confundirme-que ésta es una de las grandes películas del año, tanto por las actuaciones, el montaje y el magnífico y cuidado guión tomado del estremecedor libro de François d' Epenoux. Créanme: me encantó y ni siquiera la pude ver sereno.
Pablitoo
"Para ver a pantalla completa le das al play, debajo te salen diversos botoncitos, el sexto empezando por la izquierda es el de pantalla completa."
¿Como saltarse limitacion de megavideo que unicamente te deja ver unos 70 minutos seguidos?
Lo más sencillo es desenchufar el router y volver a enchufarlo, lo cual cambiará nuestra ip y podremos ver otros tantos minutos, (actualizando la página y dandole al play por donde ibas). Si esta solución no te sirve mira aquí o aquí o aquí
Ver película online "Dejad de quererme"








0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Haz tu crítica o comentarios